Reequilibrio
Realinear periódicamente una cartera con sus pesos objetivo cuando los precios los han desviado: recortar lo que ha crecido y reforzar lo que se ha quedado atrás, siguiendo una regla fija.
El reequilibrio es el acto disciplinado de devolver una cartera a su asignación prevista. A medida que unas posiciones se comportan mejor que otras, la mezcla se aleja de su objetivo; el reequilibrio recorta las que más han subido y refuerza las rezagadas para restaurar el plan.
Aplicado según un calendario o un disparador fijo, y no por intuición, convierte el «comprar barato, vender caro» en una regla en lugar de una esperanza, y evita que el riesgo se concentre en silencio en aquello que más ha subido. Es un mecanismo central de la mayoría de las asignaciones basadas en reglas.